lunes, 30 de marzo de 2026

XVI

 

 

 

 

Tañen las campanas

Anunciando el fin del día,

Mientras los cielos florecidos

En tonos rosáceos y anaranjados,

Caen los vestigios de esta jornada

Primaveral.

Todos dudan de si salir a la playa,

Sintiendo como si el verano

Abrasará el asfalto con su calor,

Muchos escapan a los montes,

A la naturaleza y caminar

Entre los árboles y cantos de las aves.

La ciudad es una trampa de estrés y asfalto,

Donde todo se camufla con ideales de prosperidad,

Sin reconocer que enferman de ansiedad y agotamiento,

De una existencia dominada por las prisas y el estrés.

Tañen las campanas en recuerdo al pasado,

Así los relojes nos marquen las horas,

Sin comprender que también marcan nuestra existencia,

Somos esclavos de la civilización e industrialización,

Siervos de los horarios que marcan a conveniencia,

Nos volvimos un rebaño ignorante que siguen al resto,

Bajo la promesa de estabilidad y bienestar,

Olvidamos vivir, nuestras raíces, nuestro ser,

Nos entregamos a los vicios siendo ciegos de la adicción programada,

Buscamos escapar del suburbio de las cosmopolitas

Donde todo se pinta de rosa,

Donde la vida ya no es vida y donde tu libertad es acondicionada,

Crees tener libertad y en el fondo reconoces que es una falsa esperanza.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

CÓDIGO, CONCEPTO Y LÓGICA MACHISTA

 

 

Caíste estrepitosamente, tu esencia machista te delató por encima de lo que proclamabas, un calentón rompió tu imagen como si todo estuviera definido por estar con una mujer adulta, qué gran error por tu parte.

Presionaste sin importar mis prioridades y lealtad, aprovechaste la confianza y traspasaste la barrera de dignidad sin importarte las consecuencias… una amistad no da consentimiento a privilegios.

Eres hombre y si tienes ganas, hay que ceder… pues no, no es así y se te dijo, la negación es un hecho, pero querías e insistías…  Que esté sola no implica que yo quiera, que mi pareja este fuera no alega que haya consentimiento, que lo que pueda pasar, no significa que no importa por ser adultos, todo son excusas para justificar y yo ceda a tus ansias. Así enterraste la confianza en un foso para siempre.

Esas frases que soltabas al viento siguen marcando un antes y un después, “ojos que no ven corazón que no siente”, “no se va a enterar”, “estamos solos”, “hay confianza y somos amigos”, “compartir cariño no es malo”, “así aliviaras los nervios,” “mira como estoy, tócame”… sabías y no respetabas mi integridad e ignorabas mi dignidad, no respetabas mi relación matrimonial, solo pensabas que estaba sola y cedería porque hay necesidad… la tuya no la mía, pero no escuchas, sabías estaba frágil y seguías, tocó ir a las malas. Ya marcaste mi vida con una mala experiencia imborrable.

Creer eras mi amigo para ver tus conceptos machistas, es asqueroso, estar sola no es estar necesitada sexualmente… pedir ayuda o apoyo, no es venderme a cambio de sexo, nunca prometí ni ofrecí servicios adicionales, la confianza nunca fue un consentimiento, ni un privilegio.

No quieres quedar como malo, yo no quiero vivir como víctima, no busco reclamar un abuso, ni declarar una guerra de quien tiene razón… sabes quién la tiene cuando pediste que callara, sabes que te equivocaste cuando escondes la verdad, sabes por qué rompí la amistad en todos los sentidos, no merecías menos… Pero luego llegan los por qué, caen las reclamaciones, los curiosos asoman, los que me conocen notan, pero la que lleva la carga soy yo, la mala soy yo, la que trata mal por alejarme soy yo.

No fue castigo, sino mi dignidad, mi necesidad de protegerme y cuidarme, de no tratar normalizarlo, de no ver como una madre defiende a un hijo y me deja por puta, sin merecerlo… Ironías de esta sociedad, la mujer debe defenderse y al hombre lo ponen a un pedestal… no importa la verdad, solo la creencia de que yo esté confundida, de que esté exagerando, al final que mejor no decir esas cosas.

Ver como ese código machista se perpetúa con la lógica de que la mujer tiene la culpa da asco, lo esquivo como si fuera veneno corrosivo, para la dignidad de cualquiera… ver como acabo en boca de todos como presa fácil, denigrante… encima la culpa será mía y me tengo que aguantar, así funciona la lógica machista en nuestra sociedad.

No asumo que yo permití que llegaras tan lejos entre bromas y tonterías, baje la guardia, soy consciente que mi culpa fue no reaccionar antes, no frenar a tiempo, esa doma que provocaste para intentar montarme… Reafirmo mi verdad, yo no te invité ni provoque, nunca me interesó ese tipo de relación… Por supuesto mi palabra no tendrá valor, yo te abrí la puerta de mi casa en plena confianza.

Es fácil mirar para otro lado y creer que te ganaste una amante, decir que soy tuya no lo hace, no busco ni quiero tus atenciones, estoy cansada del concepto de machito listo para el rodeo… esos conceptos son arcaicos, con razón no avanzamos en esta sociedad perpetuada con el civismo machista.

Si estuviste en mi casa fue por confianza, pero asumir que es por tu lógica machista, de “ese chochito es mío” da asco. Ignoro en que momento di paso a que creyeras eso, quizás tienes una neura de semental que no te deja ver la realidad.

Caíste destrozando el respeto que compartíamos, rompiste mi dignidad y avasallaste mi integridad, para terminar, desechando mi lealtad, con tus palabras cutres, presionando con tu desesperación…. Un cuadro difícil de olvidar.

Exponerme es degradante, callar se vuelve mortificante, asumir un mal trago, es como aceptar un castigo envenenado… solo espero, las tablas de tu fachada caigan de ese techo que te has construido y se vea bien lo que eres desde lejos. Un chute de realidad no te vendría mal, ir de simpático no cambia la resaca que dejaste en mi recuerdo.

Sí, mi silencio te beneficia, yo me perjudico… si hablo se me enjuicia, se me ensucia, y mientras a ti se te justifica… ya lo he visto antes, toda la lógica machista en una sola escena… evitaré la batalla, sanaré mi herida, pero tú nunca dejaras de ser una mierda.

No todas las mujeres, buscan justicia, algunas buscan dignidad y tranquilidad en medio de una marea emocional que las arrastra, verse expuesta solo lo hace más humillante, pero cuesta entender la realidad, a través de una mirada llena de decepción y dolor.

 

 

 

 

CORTE GENERAL

 

 

 

Hoy es un día muy común, hace buen tiempo e invita a salir a la playa y otras actividades, sin embargo, la mayoría se suele quedar encerrado a sus casas enganchados a las redes sociales.

Sin embargo, se nos viene un cambio obligado para medio país, nos hemos quedado sin luz, totalmente tirados para los que están pegados a las pantallas de sus móviles, sin una certeza para cuándo volverá.

La falta de redes ha traído algunas sorpresas, el bar de abajo que no habría hoy, así anunciado desde ayer, pues han venido a abrir el local, vecinos se ponen a sacudir las alfombras en festivo, los jóvenes salen en grupo con mochila a caminar como antaño, yo en mi interior pienso, que esta novedad va a traer más cosas positivas, a la juventud por lo menos, no estar dependientes de los móviles o juegos on line.

Consecuencias, los servicios sanitarios y otras entidades, se verán mal, tanto sin luz como sin servicios informáticos para la atención y claro, eso va a traer cola…

Solo decir que, si esto ocurre más seguido, posiblemente la vida se empiece a tomar con otras perspectivas y los servicios prevean más ciertas necesidades, los transportes van a ser los más perjudicados si se valen de electricidad, esto va a ser otro boom para la actual generación de jóvenes tras el COVID, la Dana e incluyamos la guerra de Ucrania y la exterminación de Palestina, que han traído otra perspectiva del mundo para su generación.

Al pasado nos valíamos sin luz y vivíamos sin preocuparnos, tampoco estábamos pendientes de mensajes y el teléfono a todas horas; a día de hoy a muchos les toca aprender de entonces, sin que les dé una crisis de ansiedad o estrés, que se rompa la burbuja, puede que sea toda una odisea hoy en día, demasiado acostumbrados a la comodidad.

martes, 11 de noviembre de 2025

CAPTIVUS

 

 

En este suplicio e incertidumbre donde tu ausencia resulta un castigo divino, anhelo las cadenas que me retienen a tu lado, en esta divina dicha de ser tuya…

Los vientos empujan mis pecados al estanque de los silencios, allá donde la lastimosa aflicción de la soledad, derrama mi tristeza y añoranzas de antaño, suspiros y promesas, que derrumban la dignidad de una vida.

Te apoderas de mi conciencia, con una mirada intensa y penetrante, desarmándome de toda resistencia, cediendo y ansiando tu cercanía, tu contacto… convertir mi vergüenza en deseo y fuego en tus brazos.

Estoy atrapada en tus redes, no concibo la vida sin doblegarme a tus ansias y seducción, si ser esclava de la pasión me enloquece, es mi lugar mientras tú me permitas servirte.

Flagélame, desgarra mi esencia con la rabia que te consume, sostenme en tus brazos mientras todavía me quede aliento, no me abandones sin un último suspiro… para verte temblar en silencio dominante y duro, en el silencio que nos rodea, donde el sudor es prueba del esfuerzo de la contención salvaje, por no perder tu dominio sobre el calor de mi cuerpo anhelante.

Te conservaré en silencio, te obtendré cada noche, mientras tú no pierdas interés en esta discípula, entregada al pecado carnal, al fuego de tu ser, con la necesidad de someter los demonios en el placer de poseer con la lujuria.

Las cadenas sostienen mi fragilidad ante el poder de tu cuerpo, recuerdan que no tengo escapatoria, recuerdan que nada importa si cada noche regresas…

La locura me consume, la indignidad se vuelve placentera, la cordura sobra en esta vida, llena de lujuria pecaminosa, de fuego y deseo desbordante, de sometimiento y entrega a la lascivia de nuestros cuerpos.

Vuelve y en mi ser encontrarás las llamas del infierno, regresa y nuestras almas se ahogarán en las aguas estancadas de la necesidad, encontrarán la calma negada día tras día de nuestra existencia…

Si algo he de olvidar que sea el rechazo, el desprecio y la negación de quien soy, sin ti nada me queda, nada importa hasta que tu presencia me ahoga y desespera...

jueves, 16 de octubre de 2025

PARPADEOS

 

 

No estamos preparados para parpadear y que nuestra vida acabe, no estamos listos para dejar de ver a un ser amado, el alma duele y nuestro corazón muere en un instante, mientras somos incapaces de asumir que hemos perdido, una parte importante de nosotros.

Ya la vida lo dice, somos un lapso de tiempo, no importa cuanto aspiremos, ni prometamos, mucho menos que contemos con lo que podamos hacer…

Solo estamos el tiempo que compartimos, las huellas que dejamos, el amor que expresamos, todo es el hoy y ahora… no existe predicción cara al futuro, solo aspiraciones.

Parpadear y ver como todo lo compartido queda congelado en un segundo lleno de aflicción, donde la desesperación se apodera de uno, mientras intenta recuperar el tiempo sosteniendo el último latido de ese ser querido…

Nada es tan importante como compartir, amar y apreciar a quienes nos aman, porque solo necesitas parpadear y todo cambie, en una llamada, en un accidente, un atentado o sencillamente el parpadeo de la muerte, que nos roba el último adiós, el último te quiero, para caer de rodillas suplicando y gritando…. Lamentando la perdida de quien queríamos.

Cerrar los ojos para despertar perdidos, abrirlos para volver a una realidad llena de dolor y perdida…  Para mirar al vacío sin reconocer a nadie, porque solo nos queda el recuerdo de ese, te quiero no expresado, esa sonrisa que no volverá a calentarte el alma…  

El grito del alma se retorcerá día y noche, hasta que la caricia del tiempo lo ahogue, calme el dolor y caminemos sin olvidar esos pasos silenciosos… con los que soñamos nos acompañen, hasta el lecho de nuestra muerte, nuestro último parpadeo.

Polvo al polvo, dicen las escrituras, mientras nosotros revivimos cada momento de su existencia, demoliendo todos los puentes de fe para descender por un precipicio de desesperación y pena, de oscuridad infinita, de ausencia en esta vida…