lunes, 30 de marzo de 2026

XVI

 

 

 

 

Tañen las campanas

Anunciando el fin del día,

Mientras los cielos florecidos

En tonos rosáceos y anaranjados,

Caen los vestigios de esta jornada

Primaveral.

Todos dudan de si salir a la playa,

Sintiendo como si el verano

Abrasará el asfalto con su calor,

Muchos escapan a los montes,

A la naturaleza y caminar

Entre los árboles y cantos de las aves.

La ciudad es una trampa de estrés y asfalto,

Donde todo se camufla con ideales de prosperidad,

Sin reconocer que enferman de ansiedad y agotamiento,

De una existencia dominada por las prisas y el estrés.

Tañen las campanas en recuerdo al pasado,

Así los relojes nos marquen las horas,

Sin comprender que también marcan nuestra existencia,

Somos esclavos de la civilización e industrialización,

Siervos de los horarios que marcan a conveniencia,

Nos volvimos un rebaño ignorante que siguen al resto,

Bajo la promesa de estabilidad y bienestar,

Olvidamos vivir, nuestras raíces, nuestro ser,

Nos entregamos a los vicios siendo ciegos de la adicción programada,

Buscamos escapar del suburbio de las cosmopolitas

Donde todo se pinta de rosa,

Donde la vida ya no es vida y donde tu libertad es acondicionada,

Crees tener libertad y en el fondo reconoces que es una falsa esperanza.